Se representó por vez primera el 24 de mayo 1671 en el Théâtre du Palais-Royal. Es una comedia en tres actos y en prosa. En un primer momento tuvo una recepción desigual y no se repuso en las temporadas siguientes. El éxito sólo vendrá después de la muerte de Molière.
A pesar de su unidad orgánica, esta pieza tiene múltiples préstamos las comedias clásicas latinas, de la commedia dell'arte, de las farsas y de otras obras del propio autor. Básicamente se basa en Formión de Terencio. En ella encontramos a dos viejos que regresan a casa tras un viaje y a dos jóvenes; uno de ellos ama a un esclava que quiere comprar, el otro se ha casado con una joven huérfana a espaldas de su padre. El parásito, Formión, se las arregla para conseguir dinero para los jóvenes y calmar las cosas. Todo finalmente se resuelve felizmente y Formión se queda con el dinero robado.
Molière abandona el tono culto de Terencio y recurre a una escena inspirada en Bacchis: Silvestre disfrazado de un bravucón espadachín asusta a Argante (II, 6). Molière se inspira también en obras contemporáneas como La hermana de Rotrou y El pedante burlado de Cyrano de Bergerac. Las contribuciones de la farsa están en los múltiples efectos verbales y gestuales.
Por último, según su costumbre, Molière recurrió a reutilizar sus propios materiales, piezas anteriores como L’Étourdi, Le Médecin volant o incluso Monsieur de Pourceaugnac.. Las trapacerías de Scapin se nutren de muchas fuentes y de una larga tradición, pero el genial poeta consigue actualizar todos estos préstamos y obtener un conjunto perfectamente coherente.
Aquí.
miércoles, 22 de abril de 2015
jueves, 2 de abril de 2015
martes, 31 de marzo de 2015
sábado, 28 de marzo de 2015
martes, 15 de noviembre de 2011
Mirándome el ombligo
Os voy a mostrar un poco de las estadísticas de esta bitácora. Después de un tiempo languideciendo, Este blog vuelve a reverdecer debido al aluvión de visitas que ha recibido en este último mes. Han sido tantas que, como podéis ver, ha sido récord de visitas mensuales desde su inicio, superando la anterior marca de...¡octubre de 2009! (entonces fueron 665 visitas) Y eso que todavía no ha acabado noviembre...
Por países, España ocupa el primer lugar y México, el segundo:
Mención especial para los amigos mexicanos: gracias a ellos se ha conseguido el éxito de noviembre. Como podéis ver, sus visitas junto con las de Venezuela suponen el 90% de las visitas de este mes.
En fin, muchas gracias a todos por el interés mostrado por mi blog. Espero que esto no sea su canto del cisne antes de fenecer, jeje.
Entiendo que una vez finalizado el libro, ya no hay más motivo para continuar creando nuevas entradas...A no ser que me decida a resumir "las Sergas de Esplandián"...(va a ser que no, no os asustéis, jaja).
Aunque si os animáis a escribir alguna apostilla más larga que un simple comentario, os lo publico sin problemas. Podéis contactar conmigo en esta dirección: borguil67@gmail.com.
miércoles, 13 de abril de 2011
Las secuelas
Esto de las secuelas no es un invento de Sylvester Stallone y sus Rockys. Ya se hacía desde antiguo.Amadís fue un éxito tan rotundo que pronto surgieron interesados en continuar su historia. El mismo Garci Rodriguez de Montalvo es un mero continuador de la novela. Él mismo reconoce que se limitó a compilar y corregir los tres primeros libros que ya existían varias décadas antes y que es autor únicamente del cuarto libro de Amadís de Gaula. Pero no acabó ahí la cosa. Era el comienzo de una prolífica lista de continuadores...
Tras una exhaustiva y agotadora investigación...de cinco minutos en la Wikipedia, os voy a resumir la peripecia secuelista:
El propio Rodríguez de Montalvo escribió la primera secuela, "Las sergas de Esplandián", que habla del hijo de Amadís y de Leonila, la hija del Emperador de Constantinopla. Es el 5º libro de la saga amadisiana.
Entra en escena un nuevo autor, Ruy Páez de Ribera, que se encarga del 6º libro de la serie: "Florisando". Curiosamente escoge como protagonista a un personaje bastante secundario, pariente lejano de Amadís o Esplandián. Florisando es fruto de una relación extramatrimonial de Florestán, medio-hermano de Amadís, y de Corisanda. Florisando se casará con Teodora, hija de Arquisil y Leonoreta.
Entra en escena Feliciano de Silva, egregio secuelista, que pasa olímpicamente del "Florisando" y pergeña su propia continuación de las Sergas: "Lisuarte de Grecia", 7º libro de la serie. Este Lisuarte es hijo de Esplandián y Leonila, y se casará con Onoloria, una de las hijas del Emperador de Trapisonda. La otra hija del Emperador, Gricileria, se casará con Perión de Gaula, hijo de Amadís y Oriana y, por tanto, tío de Lisuarte de Grecia...¿me seguís?
Ahora viene el lío. Aparece un nuevo autor, Juan Díaz, que escribe el 8º libro de la serie, titulado también "Lisuarte de Grecia" y que continúa la acción del "Florisando". Aquí Lisuarte de Grecia es también hijo de Esplandián y Leonila, pero sus amores son con Elena de Macedonia.
Feliciano de Silva decide apropiarse de la saga y escribe nuevos volúmenes que continúan la acción de su "Lisuarte" y olvida totalmente los de sus rivales. Escribe el 9º libro (continuación del 7º): "Amadís de Grecia". Este Amadís es hijo de Lisuarte de Grecia y Onoloria de Trapisonda. Tendrá amores con Lucela de Sicilia y con la princesa Niquea (hija del Sultán de Niquea).
Feliciano toma carrerilla y escribe un nuevo libro, el 10º de la serie: "Florisel de Niquea", que tiene dos partes (Florisel-1 y Florisel-2). Tratan de los hijos de Amadís de Grecia: Florisel (hijo de Amadís y Niquea) y de Anaxartes (hijo de Amadís y Zahara del Cáucaso). Anaxartes tiene una hermana gemela que se casará con Falanges de Astra.
Lanzado en su vorágine secuelista, Feliciano sigue escribiendo. Saca a la luz el 11º libro de la serie: "Rogel de Grecia" (es también el tercer libro de "Florisel"). Trata de las andanzas de Rogel, hijo de Florisel, y de Agesilao, hijo de Alastraxerea y Falanges de Astra.
Aparece un nuevo y osado autor que desafía el monopolio de Feliciano: Pedro de Luján, que escribe el 12º libro, "Silves de la Selva" que es un hijo extramatrimonial de Amadís de Grecia con la reina Finistea. Al final del libro aparece un nuevo personaje, Esferamundi de Grecia, hijo de Rogel de Grecia y Leonida.
Feliciano de Silva, inasequible al desaliento, escribe un nuevo libro, el 13º de la serie y que continúa su "Rogel" haciendo caso omiso del "Silves". Es la "Cuarta parte de Florisel de Niquea" donde habla de Florisel, Anaxartes, Rogel de Grecia y del hijo de éste último, Felismarte de Grecia.
Y así se acaba la serie de Amadís, al menos de los libros escritos en castellano.
Existe un último libro, "Esferamundi de Grecia", continuación del "Silves", de Mambrino Roseo, escrito en italiano.
lunes, 11 de abril de 2011
domingo, 10 de abril de 2011
Los Malos
Ahora os muestro la colección de villanos de esta historia. Solo aparecen los que tienen alguna relación de parentesco conocida. Aquellos de quienes desconocemos la existencia de hijos, padres, hermanos o sobrinos no aparecen. El mayor de todos, Arcaláus, tampoco aparece porque lo he colocado en la genealogía de los gigantes, como ya recordaréis.
Empieza con el monstruoso Endriago, hijo de una unión incestuosa que dejo reflejada en el esquema...
sábado, 9 de abril de 2011
Los griegos
Ahora os presento tres esquemas de personajes griegos que intervienen en la historia. Uno corresponde a Helisabad y su sobrino. Los otros están relacionados con los emperadores de Constantinopla. El Emperador del primer cuadro es distinto al del segundo. No sé si el segundo es descendiente directo del primero, si son familia o no tienen nada que ver. Entre ellos hay varias décadas, pues el primero es tío de Apolidón y el segundo es el coetáneo de Amadís (y terminan siendo consuegros en "Las Sergas de Esplandián").
Los Romanos
Le toca el turno a los romanos. Tenía mis dudas para colocar a Arquisil, el flamante Emperador de Roma y yerno de Lisuarte. Sube al trono imperial tras Patín porque era el siguiente en el orden sucesorio, como ya se dice desde el principio, en la lejana guerra entre Bohemia y Roma (cap. 70). Patín sucedió a Sidón, su hermano. Cuando muere no tiene ni hijos ni más hermanos vivos. No sabemos el parentesco que les une pero lógicamente, Arquisil tiene que ser su primo por vía paterna (suponiendo que el padre de Patín y Sidón también fuera Emperador de Roma). Pero, también son sus primos Garadán, Floyán y Salustanquidio (y se dice expresamente). Y da la impresión de que, al menos Salustanquidio y Garadán, son de más edad que Arquisil. Entonces, ¿por qué tiene preeminencia Arquisil? Deduzco que estos primos los son por vía materna y por tanto quedan fuera del orden sucesorio.
Así queda el esquema:
martes, 5 de abril de 2011
Angriote de Estravaus y su esposa Grovenesa
Es curioso ver la multiplicidad de variantes que puede tener el nombre del hermano de Angriote...He puesto tres, pero hay más.
Gracias a la clandestina relación de Sarquiles y Gandanza puedo empalmar el árbol de Angriote con el de los felones consejeros de Lisuarte.
Gracias a la clandestina relación de Sarquiles y Gandanza puedo empalmar el árbol de Angriote con el de los felones consejeros de Lisuarte.
sábado, 2 de abril de 2011
Amadís de Gaula y su familia
Le llega el turno a la pareja protagonista: Amadís y Oriana. Voy a empezar con nuestro héroe. Y de propina coloco el esquema de Don Cuadragante y el clan de los irlandeses:
Como véis, entre ambos árboles genealógicos tenemos como nexo en común a Elián el Lozano, sobrino de Cuadragante y de Cildadán por vía materna y sobrino segundo de Perión por vía paterna.
He actualizado el árbol de Perión para colocar a la mujer de Florestán, Sardamira, y su familia. Queda más completo pero quizás esté más confuso. Sacrifico la claridad por una mayor información.
martes, 29 de marzo de 2011
El Rey Garinter y su parentela
Este esquema muestra las relaciones de parentesco del rey Garinter de la Pequeña Bretaña y sus descendientes con otras familias. Unas son directas, por el matrimonio de sus hijas, con las casas reales de Escocia y Gaula y otras indirectas, con las familias reales de Bohemia (Tafinor), Noruega (Olinda), Sobradisa (Briolanja), España (Brian), Gran Bretaña (Oriana), del reino Arábigo (Bruneo) y del marquesado de Troque (también Bruneo y su padre Valladós). Incluso tienen una lejana relación con la saga de los gigantes por medio de Galvanes y su enlace con Madasima de Gantasi.
Helo aquí: Lo he dividido en dos partes, una encima de otra, porque no me cabe. Mi pericia con la excel y el manejo de gráficos no me da para más :(
Actualización: Me he animado y he colocado también el árbol familiar de Briolanja. Grovenesa es tía de Briolanja, pero no se aclara si por parte de madre o de padre. He optado por colocarla como hermana de su madre, porque en ningún momento de la novela se dice que sea hermana de Tagadán o de Abiseos.
Helo aquí: Lo he dividido en dos partes, una encima de otra, porque no me cabe. Mi pericia con la excel y el manejo de gráficos no me da para más :(
Actualización: Me he animado y he colocado también el árbol familiar de Briolanja. Grovenesa es tía de Briolanja, pero no se aclara si por parte de madre o de padre. He optado por colocarla como hermana de su madre, porque en ningún momento de la novela se dice que sea hermana de Tagadán o de Abiseos.
lunes, 28 de marzo de 2011
Relaciones de parentesco entre los Señores de la Torre Bermeja y otros Gigantes.
He concluido los resumenes del "Amadís". Ya solo me queda completar el Glosario con las entradas que faltan, reparar las erratas, pulir la sintaxis,...
Y también voy a confeccionar unos esquemas donde se plasmen las relaciones familiares entre los distintos personajes.
Empiezo con los Gigantes de la Ínsula de la Torre Bermeja. Queda así:
(pincha en el gráfico para ampliarlo)
lunes, 21 de marzo de 2011
Libro IV, Capítulo 133 (7 de 7) ¡Esto es todo, amigos!
Embarcan en una fusta con destino a la Sierpe. Ya en su interior, Urganda los conduce a una gran sala donde los caballeros cenan. Urganda y los donceles continúan hasta una salita adyacente donde unas muchachas están tocando instrumentos. Allí cenan Urganda y los donceles. Cuando acaban, la hechicera vuelve a la gran sala y les pide a los caballeros veteranos que vayan a la salita y hagan compañía a los noveles. Urganda se va pero vuelve al poco tiempo. Lleva una loriga en sus manos. Junto a ella vienen sus sobrinas Solisa y Julianda que traen un yelmo y un escudo respectivamente. Son armas de color negro y no blancas como suele ser tradicional que usen los caballeros noveles.
Urganda va hacia Esplandián y le pide que se vista con esas armas cuya negrura representa la tristeza por la desaparición de su abuelo Lisuarte. Esplandián, con ayuda de Solisa y Julianda, se coloca las armas. Entonces Urganda habla con Amadís. Le dice que falta la espada que encontrará en un lugar que ya conoce Amadís (¿se referirá a la Ínsula de la Doncella Encantadora?)
Una vez armado Esplandián, entran en la capilla cuatro doncellas. Cada una de ellas trae las armas para un caballero. Estas son armas blancas adornadas con piedras preciosas y cruces negras. Se las entregan a los caballeros noveles.
Luego, los cinco donceles velan sus armas ante el altar de la Virgen María. Entre ellos destaca Esplandián por su belleza. Pasa la noche rezando, rogándole a Dios que le permita rescatar a su abuelo.
Al alba, un enano feo y laso desde lo alto de la Sierpe tañe reciamente una trompeta. El sonido se oye por toda la Ínsula Firme. Todos los habitantes de la isla dirigen sus miradas a la Sierpe.
Urganda hace subir a los caballeros al lugar donde está el enano. Luego coge de la mano a los cinco caballeros noveles y suben tras ellos. Les siguen seis doncellas con trompetas doradas.
Urganda le pide a Balán que arme caballero a Esplandián. El gigante mira indeciso a Amadís que le hace un gesto de asentimiento para que acceda a la petición de Urganda. Entonces Balán arma caballero a Esplandián y le coloca la espuela derecha. Le promete que no armará más caballeros.
Urganda insta a Amadís para que le diga su mandado a Esplandián. Amadís le cuenta como en sus pasadas andanzas llegó a Constantinopla y fue honrado por el Emperador. Allí le prometió a su hija Leonoreta y a la reina Menoresa que les enviaría un caballero de su linaje para servirlas. Ahora le encomienda a Esplandián que cumpla esa promesa y le da el anillo de Leonoreta.
Esplandián, de rodillas, le besa la mano y dice que cumplirá el encargo sin demora.
Acto seguido, Urganda le dice a Esplandián que nombre caballeros a los cuatro donceles. Así lo hace.
Las doncellas tocan las trompetas doradas. Escuchan el melodioso sonido. Los caballeros noveles caen dormidos. Empieza a salir un humo negro y espeso de las narices de la Sierpe. Se extiende rápidamente impidiendo la visión a los asistentes.
Al poco tiempo se despeja el humo. Los caballeros descubren que se encuentran de nuevo en la huerta del castillo de Amadís. No hay rastro de Urganda ni de Esplandián ni de sus cuatro camaradas.
Todos están desconcertados, como si todo lo hubieran soñado. Amadís encuentra una carta de Urganda que lee a la concurrencia. En ella les dice que ya ha llegado el momento de abandonar las andanzas caballerescas. Todos han alcanzado ya las más altas cotas en sus respectivas carreras como caballeros andantes y es hora de disfrutar de su merecida fama. Sobre todo el mejor de ellos, Amadís, quien ha realizado las más grandes y extremadas hazañas. A partir de ahora disfrutará de la gloria conseguida por los hechos pasados pero también le tocará sufrir los sinsabores y amarguras que conlleva la responsabilidad de gobernar los reinos y señoríos ganados. Y es posible que estas nuevas preocupaciones le hagan añorar los tiempos de solitarias andanzas caballerescas con solo un enano a quien mandar. Le insta a que emprenda esta nueva vida: gobernar y no batallar. Que ceda sus armas a aquel a quien Dios ha designado para alcanzar grandes victorias, tan grandes que oscurecerán las de su padre...
Tras la lectura de la carta Amadís habla con sus amigos. Les aconseja que retornen a sus señoríos. Galaor, Galvanes y Brandoibás irán a Londres para informar a Brisena de lo que ha pasado y de la razón por la que no han iniciado la búsqueda de Lisuarte. Amadís se quedará en la Ínsula Firme con Agrajes, a la espera de noticias de su suegro, presto a dar su ayuda en cuanto sea requerida.
A todos les parece bien. Bruneo y Cuadragante, con sus respectivas esposas Melicia y Grasinda, vuelven a sus señoríos. Galaor, Galvanes y Brandoibás, a Londres. Agrajes y Grasandor se quedan en la Ínsula Firme. Balán decide quedarse también en la isla acompañando a Amadís hasta saber noticias de Lisuarte.
A Dios sean dadas gracias.
Acábanse aquí los Cuatro Libros del esforzado
y muy virtuoso caballero Amadís de Gaula,
Hijo del Rey Perión y de la Reina Elisena,
en los cuales se hallan muy por extenso
las grandes venturas y terribles batallas
que en sus tiempos por él se acabaron y vencieron,
y por otros muchos caballeros,
así de su linaje
como amigos suyos.
que en sus tiempos por él se acabaron y vencieron,
y por otros muchos caballeros,
así de su linaje
como amigos suyos.
domingo, 20 de marzo de 2011
¡ÚLTIMO CAPÍTULO! Libro IV, Capítulo 133 (6 de 7)
Un servidor anuncia que una dueña ha salido de la Gran Sierpe y se acerca. Es Urganda la Desconocida. Salen a su encuentro y se topan con ella casi a las puertas de la huerta. Viene montada en un palafrén y acompañada de dos enanos. Galaor la ayuda a bajar del caballo. Todos la saludan cortésmente. Urganda les recuerda que ya había predicho que volvería a verlos a todos reunidos en la Ínsula Firme. Pero antes de hablar del asunto que la trae ahí, quiere hablar con Oriana y consolarla de su pena.
Oriana la recibe entre sollozos y, ya que Urganda es capaz de ver el futuro, la recrimina por no haber puesto remedio. La acusa de haber fallado a Lisuarte que tanto la estima. Oriana se desploma sobre su asiento y se tapa la cara con desesperación.
Urganda se arrodilla junto a ella y la consuela. Le recuerda que estas tribulaciones actuales son inherentes a la alta posición que disfruta. Y es que Dios, aunque nos hizo de la misma masa y naturaleza e iguales ante la muerte, nos dio muy diversos bienes en este mundo: a unos hizo señores, a otros hizo vasallos [...]
Las cosas malas que trae la vida se compensan con las buenas y allí es donde hemos de hallar el consuelo. Le responde a Oriana sobre sus reproches. Aunque ya sabía lo que le iba a pasar a Lisuarte, como profetizó con oscuras palabras anteriormente, no estaba en su mano la posibilidad de evitarlo. Sin embargo, ahora ha venido para traer remedio a la tristeza de Oriana.
A continuación se aparta de Oriana y se dirige a los caballeros que estaban prestos a partir en busca de Lisuarte. Les recuerda como vaticinó que volvería a la Ínsula Firme cuando Esplandián fuera nombrado caballero. Urganda les recomienda que no salgan en busca de Lisuarte, pues no hay caballero en el mundo que lo pueda encontrar si Dios no permite que lo encuentre. Les dice que les hará nuevas revelaciones, pero deben acompañarles esa noche a la Gran Sierpe. También deben ir Esplandián, Talanque, Maneli el Mesurado, el joven rey de Dacia y Ambor, el hijo de Angriote.
Los caballeros quedan atónitos sin saber que hacer o decir. Al final deciden aceptar la invitación de Urganda.
miércoles, 16 de marzo de 2011
¡ÚLTIMO CAPÍTULO! Libro IV, Capítulo 133 (5 de 7)
Grasandor recibe a los caballeros recién llegados. son, entre otros, Galaor rey de Sobradisa, Bruneo rey Arábigo, Cuadragante señor de Sansueña, Balán señor de la Ínsula de la Torre Bermeja, Galvanes, Angriote, Gavarte del Val Temeroso, Agrajes, Palomir,...
Grasandor les explica porqué no ha salido Amadís a recibirles. Les acomoda en diversas posadas y los convoca para una nueva reunión al día siguiente. Balán se aloja en los aposentos de Agrajes y Galvanes.
Al día siguiente, tras la acostumbrada misa, todos los caballeros van a la huerta del castillo para ver a Amadís.Éste deja a Oriana al cuidado de Mabilia, Melicia y Grasinda y baja al encuentro de sus compañeros. Aunque su semblante refleja tristeza por la desaparición de Lisuarte, cuando ve a tantos amigos, nobles caballeros de gran valía, que han venido sin dudarlo a socorrerle, siente una gran alegría. Abraza a todos ellos, uno por uno, en especial a Balán.
Galaor, muy apenado por la desaparición de Lisuarte, les exhorta a tomar una rápida decisión. Está impaciente por salir sin más dilación en su búsqueda. Amadís le responde que todos están obligados a socorrer a Lisuarte por su honradez, bondad y nobleza. Manda llamar a Brandoibás para que les informe de primera mano. Brandoibás les cuenta lo sucedido y las pesquisas realizadas hasta el momento. Suponen que Lisuarte ya está fuera del país, bien secuestrado o bien ahogado en alta mar. Si estuviera todavía en el reino ya habrían encontrado alguna pista.
Vista la situación deciden que la flota se disperse para extender la búsqueda por el mayor número de lugares posible. Le piden a Amadís que decida que territorios deben escudriñar primero.
martes, 15 de marzo de 2011
¡ÚLTIMO CAPÍTULO! Libro IV, Capítulo 133 (4 de 7)
La reina vuelve a Londres. La noticia de la desaparición de Lisuarte ha corrido como la pólvora por todo el reino. La tristeza y la desesperación cunde entre el pueblo llano. Hombres y mujeres caminan por lo campos, llorando, dando voces, clamando por su señor en quien siempre encontraron defensa y socorro. ¡Cuán bienaventurado debiera sentirse Lisuarte por ser tan querido por su pueblo! Pero esto era cosa de tiempos pasados, pues en los actuales los reyes carecen del amor de sus vasallos. Esto es signo del envejecimiento del mundo: al haber perdido su virtud, es como la tierra agotada que ya no da los frutos que antaño producía a pesar de la escogida simiente utilizada. (hay que recordar que esto lo escribe Garci-Rodríguez de Montalvo en tiempos de los Reyes Católicos. Al parecer el regidor de Medina del Campo tenía una relación cercana con la reina Isabel. Dicen que fue ella quien le encargo que refundiera y completara la historia de Amadís...) El autor termina rogando a Dios que vuelvan esos tiempos pasados y que los reyes, sin ira ni pasión, sostengan y defiendan convenientemente a sus súbditos.
Volvamos al relato: la mala nueva es rápidamente conocida en todo el reino e incluso en el extranjero. Pronto llega a oídos de Cuadragante, Señor de Sansueña, y de Bruneo, rey Arábigo, y de los otros caballeros que con ellos estaban. Comprenden que el asunto atañe directamente a Amadís y deciden ir a la Ínsula Firme para ponerse a su disposición. Sus nuevos señoríos ya están pacificados y pueden irse sin temor a perderlos. Bruneo deja como gobernador de su reino a su hermano Branfil y Cuadragante, a su sobrino Landín, recientemente llegado desde la corte del rey Cildadán. Bruneo y Cuadragante reunen una pequeña flota y parten hacia la Ínsula Firme. Les acompaña Balán, que ya es un aliado fiel y un entrañable amigo . El viaje transcurre sin novedad y llegan a su destino en doce días. Balán se admira y sorprende al contemplar la Gran Sierpe que allí dejó Urganda.
Mientras tanto, Brandoibás ya ha entregado la carta a Amadís. Desde que conoce la noticia, Oriana está muy preocupada y melancólica. Amadís no se atreve a dejarla sola. Cuando se entera de la llegada de la flota de Bruneo y Cuadragante, le pide a Grasandor que salga a recibirlos por él.
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